Carrusel de imágenesEl Cuento más Corto del Mundo.Cuento Corto... Título: El dinosaurio. Texto libreLa palabra es el hálito y el hálito es la respiración y la respiración es la vida. Según culturas, como la antigua cultura árabe, en la palabra misma hay un "alma" y el conjunto de palabras representa una suma de "almas" o espíritus vitales que sale de una persona hacia las demás, con todo los condicionantes y todo el contenido vivo que le son propios. y conlleva la suma de los hábitos, intenciones, esperanzas y modos de cada generación; una herencia en movimiento. Es por esto, que los que aquí se acerquen, encontrarán en este espacio: historias, cuentos, mitos y lo que este contador de historias quiera regalarles. Algunas historias de mi barrio, cuentos escuchados al pasar, un "pelambre" bien contado, y cualquier historia sacada de los anales de mi, ¡¡ aun corta vida !!. Por ahora los dejo y sólo esperen los primeros "cuentos" con los que iniciaré este nuevo espacio. Buscador de cuentos en Contando el Cuento.Radios de Chile en Línea (Folclore y Cultura).Contenido para Niños.
En "Sitios de interés", en esta página, encontrarán un link que los llevará a "Lectura Viva", que es una página web dedicada exclusivamente, a lectura para niños. Su sub-título es "Corporación de Fomento de la Lectura". Por lo tanto, comunicamos a todas las mamás, papás, profesores, parvularias, jardines infantiles y todo lo que tenga un niño adentro de su "cubiculo", tiene que llegar a esta página, y leer sus cuentos y poemas.
Etiquetasamor argentina chile cine cuentacuentos cuento cuentochileno cuentos cuentos. cuentoscampesinos cuentosespanoles cultura eracliozepeda eventos folclore historiasdebarrio literatura marcelosilva. mariobenedetti muerte musica navidad poemas poesia politica psicologìaytanatologia reflexion rutadelaspicadas rutadelvino tallercronopios
Contenidos más leídosLo más leído escrito desde el 18 abril 2012
Contenidos más leídos (Histórico).Lo más leído
Usuarios registradosArtículos recientes
|
El refugio de las campanas.
Enviado por Carlos Fernandois Olivares
el 30/09/2010 a las 11:55
Reseña de las publicaciones de este cuento y sus premios. Suplemento Literario mensual diario “El Magallanes” Nº 37 Punta Arenas, Chile, Año IV, domingo 6/4/1986 p. 1. Chile en cuentos. Antología del cuento infantil. Narrativa. Compilación de Hpector Hidalgo. Ilustraciones de Andrés Jullian. IBBY Chile. Arrayán Editores S. A. Segunda edición diciembre 2004, pp. 21-28.
El padre iba llorando. Había desaparecido su mujer y por eso abandonaba todo, para buscar otros horizontes donde nada se la recordara. El niño no iba tan triste. Sus nueve años de edad le daban la certeza de que su mamá se iba a d e s m o r i r dentro de un tiempo y vendría a jugar con él y acompañarlo. La noche avanzaba, y también el frío. Pero ellos llevaban un atado de mantas y varias cosas queridas que no pesaban demasiado.- Amarrados los envoltorios y con dos manillas, una a cada lado, los transportaban fácilmente entre los dos. Despertaron muy temprano y se sintieron perdidos. Estaban en un lugar sin caminos, con una arena alisada y muy blanca, donde no existían huellas y no se veía principio ni fin.
El niño, mirando una muy pequeña que pendía de un pimiento, preguntó: El niño, después de escuchar esta historia, la tocó. No era una campanita sólo de forma. Su badajo se movía, golpeando sus paredes azules — porque era de color azul — y emitía un sonido débil, dulce, acogedor. Las pupilas del niño, dilatadas por el interés, siguieron así cuando el anciano terminó de hablar. Sus ojos perdieron de antemano el suero de su hora de dormir. Esperó, anheloso, la noche. Y bajo un cielo intensamente estrellado, bajo la luz iluminadora de la luna llena, caminó sin cansancio hasta enfrentarse a una campana gigante que no pendía, sino que estaba inclinada en el suelo.
Oyó la voz de su padre que lo llamaba. Respondió a esa llamada y su voz tuvo como una resonancia de campana: hermosa, fuerte, prolongada. El padre se guió por esa voz que tenía sonoridades de Universo y encontró a su hijo. Juntos, aquella noche durmieron dentro de la cobijadora campana, que era como una caja sonora. Y aunque era de duro metal, les pareció que sus cuerpos flotaban entre blandos arpegios de músicas siderales. Por esa pregunta tímida y ansiosa, el padre comprendió que su hijo había sido conquistado por las campanas. Recordó que el amor de su hijo por lo que suena, venia de los sonajeros que tuvo en su infancia. Su mujer, desde que su hijo nació, utilizó el sonajero y los cascabeles para avivar los sentidos del niño y distraerlo. Se acordó de unos saltimbanquis y payasos que llegaron al lugar donde vivían y cuyas vestimentas estaban adornadas de cascabeles. Su hijo los seguía fascinado, detuvo a uno y le pidió que le regalará el cascabel. El más joven arrancó de su blusa el más lindo y se lo regaló. Hasta ahora, no dudaba que su hijo, seguramente lo traía en un bolsillo. Pensó que ese lugar le daba confianza. No podía haber demonios, porque el diablo no puede morar donde hay campanas. Tampoco las brujas. Las campanas preservan de maleficios. Decidió alejarse y dejar allí a su hijo. Las campanas tenían distintos colores, según el metal de que estuvieron hechas, según el tiempo, según la edad que les daba de pátina. Las menos pesadas se movían con el viento y emitían a veces juntas, a veces unas después de otras, según el vaivén de la brisa y su pasar entre los recovecos. ¡Que bien se oían los sones en el aire transparente de ese pueblo nortino, subiendo hacia el cielo tan azul, sin nubes y esparciéndose por todos los ámbitos! Un día, cosa extraña, granizó, y las campanas sonaron desde fuera, con los badajos quietos, multiplicándose en tañidos sin eco. Los golpeteos del granizo llenaron el aire de sonecillos breves y murientes. Las campanas llegaron a ser las mejores amigas del niño; sus confidentes. Les hablaba y el susurro de las respuestas solo él lo conocía y lo interpretaba.
Los días de Semana Santa, el día viernes precisamente, que por la muerte de Cristo en la Cruz, todas las campanas del mundo cristiano enmudecen, persistían allí con sus sones habituales. Las campanas de ese pueblo no doblaban a muerto, no tañían para anunciar un entierro, no repicaban para llamar a los fieles a cumplir en las iglesias sus oficios religiosos. Pero, un viento arcangélico se levantó a las 12 de la noche del primer 24 de diciembre que le tocó al niño vivir en ese pueblo. Fue como un viento de alas, que arrancó volutas de sonidos. Ondulantes sones se elevaban, crecían, disminuían como un oleaje. En ese prodigio derrame de sonidos, se desplegaban sonoridades que alcanzaban distancias infinitas. El niño, estupefacto, escuchó el asedio de las campanas que tintineaban todas en el cristal del aire. una mano invisible balanceaba todos los badajos, orquestando una música inigualable, como la de un gigantesco carillón terrestre y celestial a la vez; música no escrita, no basada en las siete notas musicales, sino en una sobrenatural sinfonía que tenía entremezclados el canto de los pájaros, el murmullo del mar, la canción de las corrientes fluviales, y otras sonoridades de la naturaleza. Nunca más el niño quiso dormir la víspera de Navidad, la noche de transición hacia la Pascua del 25 de diciembre, Las escuchó la vida entera. Niño, hombre, anciano, esperó esa música de campanas que no se generaba sino una vez al año, para rememorar el nacimiento de Jesús hacía veinte siglos. Fotografías: 1) Campanas de la web "Folclore y Cultura Chilena". 2) y 3) Desierto de Atacama, Chile. 4) Iglesia San Francisco, Santiago. Chile. 5) Artefactos de barco, de la Estrella de Valparaíso. Etiquetas: Navidad Pepita Turina Cuentos Cuento chileno
Compártelo |
| Inicia tu sesión o Regístrate gratis » para poder comentar |
Publicidad por Bligoo.com
Comentarios de este artículo en RSS
|
Cambiar Idioma.
Nuestro Correo.Para cualquier consulta, sugerencia o indicación, he creado un Correo para una mejor comunicación: contandoelcuento@gmail.com
Editor y Creador de "Contando el Cuento": Carlos Fernandois Olivares. Fonos: 725 2662. Celular: 09-0223776 Videos
Indice de Cuentos.La Cultura de la Transmisión Oral. Al Pan, al Rico Pan en el Barrio. Los Pozos, cuento Ferrocarrilero. ¡¡ Al Agua muchachos, hay que nadar !! Los "Bautizos", en nuestro Barrio. ¡¡ A tomar, a tomar, que el mundo se va acabar ¡¡ Los cantantes del barrio, se hacían "a pulso". Los "Tíos Vivos" y otras entretenciones. ¿ El Hombre-lobo existe ?, o es un cuento. Contando de Cine y otras yerbas. ¡¡ Ah !!, los vinos, los ricos vinos... Esos "sobrenombres" que nos hacían reir... ¡¡ Seriales del Recuerdo !!, el Zorro. ¡¡ Hay que ser muy vaca !!, el sacrificio... ¡¡ Eficiencia de los funcionarios públicos !!. Cuando la edad comienza con sus travesuras. ¡¡ Esta si que es Parroquia !! He aquí un cuento de terror... Un peluquero de barrio, gran historia. La ética, el respeto...malandras de ayer. El Embotellador de Almas (Cuento Oral) Fontanarrosa, malas palabras(Cuento Visual). Relatando un cuento, Eraclio Zepeda (Cuento Oral). Viejo con árbol, Fontanarrosa (Cuento Visual) Esos viajes de Adulto (bien) Mayor... Hermosa historia, relacionada con mi oficio. El Cura y la mujer del mueblista. Cuento de Navidad. Charles Dickens. La muchachita de los fósforos. Cuento de Navidad (2).Charles Dickens. El Libro que todo Chileno debe tener.Dejo la portada del libro "Folclor Chileno" de Oreste Plath. Su contenido nos invita a sumergirnos en la sabiduría de nuestro pueblo a través de los personajes populares, habla popular, leyendas, tradiciones, refranes y mucho más, entre otros aspectos que nutren el colorido paisaje que da forma a nuestra identidad.
Sitios de Interés.Lira Popular.A mediados del siglo XIX la lira popular recorrió el país en grandes pliegos impresos con versos a lo divino y a lo humano, ilustrados con ingeniosos grabados de autores anónimos. Aquí uno de ellos, para que conozcamos nuestras raíces.
Últimas encuestas¿ Que cuentos prefieres ?Resultados :
Total de votos: 14
Esta encuesta está cerrada. Estuvo disponible 20 día(s) desde el 02/12/2009. |
||
Comentarios recientes
hace una semana
hace 10 meses
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año